Historia

 La historia del ajolote se remonta a los aztecas, pues está documentado en varios códices, como en el Florentino. En la literatura científica apareció en 1615 en un libro de historia natural, y más tarde se hicieron numerosas publicaciones sobre este animal, hasta que doscientos años después recibió un nombre científico.

Por otro lado Alexander von Humboldt, impresionado por este animal, tomó dos ejemplares de México y los llevó a París para que Georges Cuvier los estudiara. Fiel a la lógica de la anatomía comparada, él lo clasificó como un perennibranquio. De aquí en adelante solo hay registros en 1863: durante la intervención francesa, se enviaron varios ajolotes a París, donde se reprodujeron y sus crías sufrieron lo que a los estudiosos franceses pareció una extraña metamorfosis.







Fuente

Comentarios